Cierto
día en una de esas platicas que tienes con tus amigos o amigas uno de ellos
comentó que había leído que en promedio cuando dormimos nos comemos ocho arañas
cada año, yo suelo ser muy incrédulo, y me pregunté ¿Por qué nunca he sentido a
una araña si tengo el sueño demasiado ligero? Y me puse a investigar el tema y
el resultado fue muy interesante.
¿Es
verdad que mientras nos dormimos nos comemos 8 arañas cada año? El “reporte” dice
que cada año de media nos comemos 8 arañas mientras dormimos, que se meten en
nuestra boca y de forma involuntaria las tragamos, como siempre si escuchamos
que lo dice “un científico” lo creemos de forma ciega, una mentira de haberla
dicho tantas veces, repetido por tantas personas pasa a ser un hecho, pero lo cierto
es que sin quitar que haya algún caso anecdótico, las arañas no tienen por
costumbre entrar a nuestras bocas para morir.
Para
realizar una afirmación como esa y pase a ser cierta se debería de haber puesto
dinero en la mesa para realizar un estudio costoso, estudio que consistiría en
grabar a un número de “X” personas durante “X” años, y repasar cada día para ver
qué es lo que le ha entrado a esa persona en la boca, estudio que dudo
demasiado que se haya hecho y dudo más que no se hará jamás. No se necesita ser
“científico” para resolver un misterio como ese, aparte de que te ahorras una
“lana” y te ahorras la necesidad de vender tus posesiones para financiar un
experimento como este.
Por
un lado lo más obvio, las arañas no van a ir voluntariamente a tu boca, en
primera porque no es seguro para ellas, hay arañas muy sensibles que pueden
notar las vibraciones que produces al respirar, incluso los latidos de tu
corazón y todo eso la haría alejarse y esconderse, eso en el caso en que se
haya dignado a ir hasta a ti, ya que como regla, las arañas que puedes
encontrar en casa son las que se quedan siempre en la red esperando a su presa,
son pequeñas y necesitan ahorrar mucha energía, salir a dar una vuelta y
suicidarse en tu boca apestosa no es un buen plan.
Ocho
arañas por persona cada año me parece una exageración, son demasiadas arañas
como para no darse cuenta nunca, hay muchísima gente con el sueño ligero que se
despertaría si notaran unas patitas paseándose por su cara y mucho más si es
por su boca, boca que por cierto dan por hecho que tiene que estar abierta.
Ocho
arañas es un numero vasto, la anécdota la tendrías que escuchar de gente conocida,
de familiares, de amigos, contando la anécdota en primera persona, y no de gente que ha leído algo o escuchado de
alguien, que escucho de otro alguien, que a un primo de un amigo que vive en
Italia, le dijo que es algo que pasa cada año.
Hay
historias que se inventan y que con el tiempo se hacen realidad, y el mito de
las ocho arañas nació a raíz de demostrar lo fácil que es hacer eso, Lisa Holst
escribió en 1993 un artículo sobre cómo cada vez era más fácil distribuir datos
falsos por internet, mediante correos virales y demás, para demostrarlo creo su
propia lista de cosas inventadas y una de ellas era que en promedio nos comemos
8 arañas cada año mientras dormimos, es curioso lo fuerte que se volvió este
mito que estamos en el 2018 y aún sigue. Por cierto, lo anterior no quita que
de alguna manera pueda llegar a pasar pero no con tanta frecuencia como para
ponerle un número exacto, en una época como la nuestra, donde las “FakeNews”
son el pan de cada día, es necesario y una obligación profundizar sobre los
temas que leemos, solo así alimentaremos a nuestro cerebro y no volveremos a
creer que nos comemos ocho arañas cada año, que los cocos matan más gente que
los tiburones, o que las estrellas rigen nuestra vida y por ser capricornio te
va a ir bien en el amor este mes.
Miguel Ángel Álvarez Pichardo.

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