viernes, 6 de julio de 2018

Aunque elimines tus mensajes, ellos pueden recuperarlos.

6/07/18

“Tras once años del lanzamiento de la ciberseguridad, se ha observado la ignorancia del usuario, se ha aprendo poco”. Silva Barrera quien estuvo al cargo del departamento de forense digital Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional desde su creación en 2007, cuando el marzo pasado decide retomar la carrera de forma independiente. Ella cree que la vida física es la misma en las redes y que si tú envías algún mensaje y en determinado momento decides “eliminarlo” para evitar rastro del mismo. También hace una crítica acerca de las redes sociales; donde se menciona poco lo peligrosas que se vuelven con el mal uso y no se llega a una prevención por parte del usuario. 

"El cambio tecnológico ha sido brutal y nadie nos ha enseñado a gestionarlo. Los menores que acceden ahora dependen de unos padres que no tienen ese conocimiento y en la escuela tampoco se enseña", menciona Barrera, autora del libro Instinto y Pólvora (Planeta, 2018), donde describe una situación monótona: tú pareja deja el móvil encima de la mesa, tú conoces sus claves, accedes sin su consentimiento y revisas sus mensajes. Asegurando que las personas no hacen nada al respecto por falta de conocimientos y que es considerado delito.

En el tiempo que estuvo en la brigada, cuenta que la policía no cuenta con los suficientes recursos para atender los incidentes y una de las problemáticas principales son los usuarios que reportan cuestiones de seguridad privada, donde este tipo de delito debe analizarse con los profesionales en forense en informática quienes se encargan de analizar los dispositivos de manera detallada, sin embargo, tiene un costo adicional. "Por falta de recursos humanos y técnicos en las propias instituciones, el sistema público no lo cubre; hacen falta una serie de software y maquinaria que la Policía no tiene", señala. Su unidad arrancó en 2007 con 50 policías y ahora ya ha alcanzado los 120. "La sociedad necesita concienciarse de la gravedad del ciberdelito que, de momento, permanece silencioso y no genera alarma social". 

En 2016 se registraron en España 66.584 infracciones relacionadas con fraude informático, amenazas y coacciones, acceso e interpretación ilícita de información, delitos sexuales o falsificación informática, un 10,7% más con respecto a 2015, según el último estudio sobre cibercriminalidad del Ministerio del Interior. La mayoría de las víctimas de ciberdelincuencia son hombres (54,33%) de entre 26 y 50 años. En el caso de delitos sexuales y contra el honor, hay mayor número de mujeres entre las víctimas. Hoy en día la vida se vive más cerca de las tecnologías, el problema es el uso de las mismas; donde el usuario se vuelve vulnerable de manera pasiva y que sin percatarse puede formar parte de este círculo de ciberdelitos. 



María Guadalupe Valdes Sánchez. 

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